Después de hablar de América y Europa con dos miembros de la comunidad USA de eyeOS (uno de 28 años y otro de unos 40 y tantos) me ha entrado la sensación extraña de que somos antiguos. Eso de que Europa es el “viejo continente” lo había oído ya antes, pero no me había parado a pensar lo cierto que podía ser. Uno de ellos hoy me explicaba que su pueblo fué fundado en 1905.
Si lo revisamos, nos será muy fácil encontrar a todos en nuestros pueblos o ciudades un edificio, iglesia o plaza de antes de 1905. Y en muchas habrá iglesias de hace 4, 5 o más siglos. En algunas habrá murallas de hace más de 6 o 7 siglos. Y nos parece bastante normal, igual que a muchos la nieve nos parece el palo de cada invierno y medio país no la ha visto nunca. En cambio, en Estados Unidos el 99% de edificios que veamos tendrán menos de 80 años.
Igual que el turismo en Europa lo basaremos en visitar iglesias, el turismo en EEUU lo podríamos basar en contar carriles de sus autopistas. Lo de las iglesias parece más bonito, pero usamos sufrimos las autopistas cada día y visitamos iglesias uno o dos días al año ; - )
Todo esto, después de descansar 5 días me doy cuenta que no me duermo ni después de 700 ovejas. A las 4 de la mañana a 30 minutos de irme al Aeropuerto para Granada he decidido escribir algo y dejar de contar ovejas (me pregunto en qué punto mi cabeza tendrá un overflow de ovejas y explotará).
Esto de escribir posts desde el avión es perfecto: es el momento perfecto de no tener e-mail (y por tanto de no ser consciente de todos los mensajes que empiezan por “URGENTE” que te están llegado en ese momento) y alivia el agobio de pasar horas (y horas, y horas) en un asiento al que llaman turista cuando realmente tendrían que llamarlo “de galeras”. Solo nos falta remar, porque encerrados y atados y sin comida ya lo estamos…
Ahora de vuelta, sobrevolando Kansas City viendo como Dani a mi lado trabaja para la Generalitat (volando, comiendo, durmiendo, duchándose, siempre está trabajando), creo que lo mejor del viaje ha sido alquilar un coche (un Dodge gigante, automático, muy americano y demasiado potente) y plantarnos tres frikazos a conducir por Silicon Valley. El orgasmo de todo friki, desde San Francisco y hacia abajo, es muy fácil encontrar las direcciones de los headquarters de las grandes empresas en sus webs. La autopista 101 es algo que hay que ver, vas mirando a los lados y en vez de ser una autopista de 3 carriles por sentido en la que ves empresas tipo “Suministros Martínez” , es una autopista con 6 carriles por sentido y en la que ves Oracle, Intel, Yahoo, Apple, Microsoft, eBay, McAfee, LinkedIn, etc.
Aunque todos esos tienen oficinas: Google tiene un campus entero. Fuimos en sábado cuando teóricamente estaba cerrado (inteligentes nosotros) y conocimos a dos tipos: al guardia de seguridad que nos dijo que estaba cerrado pero que entrásemos al campus sin problema, y a Stan, un Tiranosaurus Rex que está en medio del campus con un cartelito colgando del cuello que pone simplemente “Stan”. La pista de voley (con arena tipo playa), las bicis, los coches de Street View aparcados en el parking y jardines con pequeños ríos artificiales… Google es diferente.
Además en los pueblos hay muchos Moteles: lo que en España vendrían a ser picaderos sucios, por horas, y por el mismo precio, allí son exactamente iguales a los de cualquier película americana: Parking en el centro con habitaciones una al lado de la otra, un gran cartel luminoso que pone “Motel” seguido de algún nombre de señora y un coche sospechoso que te disparará con una automática cuando vayas a entrar a la habitación mientras el policía de la moto se come un donut y pasa por allí Schwarzennegger con el coche de gobernador.
Al volver de todo el día entrar en San Francisco fuimos al Golden Gate (también conocido como el puente del logo de Mapfre) a hacer fotos de la puesta de sol pensando que se iría por detrás del puente. Está claro que lo nuestro no es la orientación, el sol se fue por el otro lado. Pero nos quedamos y sacamos un par (más bien un par de cientos) de fotos con el móvil. Y a las 4 de la mañana, a devolver el coche y para casa. Para irse por ahí de noche en SF, Vessel está genial (y lo dice el que menos gustan las discotecas) es como el típico lounge-discoteca que ves en Miami Vice donde saben poner música y crear ambiente y tienes que intentar caerle bien al de la entrada o tener muchísima pasta y que se te note (está claro que nosotros escogimos lo primero). Dentro identificas a 4 o 5 bandas y te preguntas en qué momento empezarán a dispararse. This is America…..
De la otra costa, lo mejor sin duda pasear de noche por Harlem y ver que a cada esquina alguien te mira como pensando “mira ese blancata, qué hará aquí?”. O eso de que es inseguro es un mito, o tuvimos la suerte que no se vuelve a repetir en toda la vida. Me quedo con lo primero (así nos lo dijo Jordi cuando salimos de su casa). Y en todo el viaje, creo sólo nos quedó cruzar andando el Central Park a las 2 de la mañana, pero para eso nos faltaron muchas ganas y bastantes huevos….
Hoy he llegado a los 34 lectores suscritos. Esto ya no es un club de los poetas muertos, es más casi casi un ecosistema entero de seres vivos suscritos. Si sigo así, dentro de 22,029133 años llegaré a los lectores que hoy tiene Eduardo. Y entonces dejaré de escribir.
Al final me estoy convirtiendo en un “no a todo”. Más que estar a favor del plan de Bologna, no me gustan algunos que están en contra. Viendo sus argumentos -sin querer generalizar, claro-, la manera de actuar y el (en muchos casos) decir “no”, pero evitando el problema y no buscando soluciones alternativas, opino que al final es perder el tiempo. Y que conste que yo fuí el primero en abandonar la universidad… Al final (y todo sea dicho de paso, no me gustaba estudiar), no quería pasar 8 años en un sitio que por bueno que fuera, estaba calificado como el 200 en la lista de universidades mundiales.
Hoy, ahora mismo, la mejor universidad española está en el puesto 138 del ranking mundial. Y alguien pensará, claro, en una lista que estará hecha por americanos. La verdad es que no, esa lista la hace el CSIC, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, un organismo español. Así que está claro que hay un problema. El otro día, en las conferencias Calsi en Valencia, unas jornadas dedicadas en parte a la Innovación que hay en España (donde después enseñamos eyeOS como modelo de innovación), en una mesa redonda con la élite de la élite de la innovación en España, una de las conclusiones de uno de ellos fué algo como que “en España no se innova. Pero no pasa nada. Tenemos que aceptarlo”.
En la ronda de preguntas pregunté que de quién creían que era la culpa de no estar ni en las 100 primeras univerisdades. Al fin y al cabo, si miramos la lista vemos que por encima nuestro están universidades de Francia, Austria, Singapore, Noruega, Holanda, Australia, Alemania, China, Canadá, Estados Unidos, Suiza, Japón, Brasil, México, entre muchos otros.
El PIB por cápita español es 3 veces mayor al PIB por cápita brasileño. Que nadie tenga la hipocresía de decir que el problema es que no hay dinero, o que se administra mal, o que no queremos pedir créditos al banco si queremos recibir una educación de calidad. Otros tienen menos y salen muchísimo mejor preparados. México está en el puesto 61 de países ordenados por PIB por cápita. España en el 28. México tiene una universidad en el puesto 44. España en el 138. ¿Es que nadie se ha molestado en preguntarte cómo lo hacen mejor los otros?
Alguien sí lo hizo, y pensó que una manera era con el Plan de Bologna. Y no será perfecto, pero será un principio. Se endurecerá todo lo que digan y más, se privatizará tanto o más como en Estados Unidos (donde hay las mejores del mundo, y las más caras, y todo el que quiera tiene un crédito para estudiar, aunque luego, trabajando habrá que devolverlo, a cambio de haber estudiado en un sitio que nos habrá abierto puertas al mundo, y no puertas a provincias colindantes). Y yo creo que el problema es ese. El problema de fondo, no el superficial: que estudiamos pensando en trabajar aquí al lado, en Barcelona, o en Madrid o en Ciudad Real. Pero no en Paris, o en Berlin o en Londres o en Nueva York. Parece hasta una tontería pensarlo.
Así que ya va bien lo que hay, aunque luego al salir otros países vean la carrera por la que tanto hemos luchado como un desecho , algo que no vale para nada, porque está en el culo de la lista de las mejores. Luego los que tendrían que fomentar esa innovación, para darle la vuelta a la tortilla, dicen que no se innova, pero que no podemos hacer nada. Así que ¿de quién es la culpa?
En Calsi nadie contestó a la pregunta con algo que pudiera considerarse “respuesta”, todo fueron intentos de esquivarla.
Aunque este post no va de esto, va de lo que todos hemos visto en la prensa y la tele hoy: de las cargas de los Mossos d’Esquadra de ayer cuando atizaron a estudiantes, al niño de 10 años que hemos visto todos y hasta a la prensa. Si hay que pegar, se pega, pensarán. Aunque seguro que el que daba con la porra tan fuerte como podía no tenía ni remota idea de por qué se manifestaban los que recibían. Y igual nunca fué a la universidad, como yo. Pero pegar, pegaba con fuerza, y con la cabeza bien alta. Oye, que también hay Mossos heridos, y esos tampoco tendrían que estarlo, eh. Aunque de momento no veo a ningun Mosso detenido, esa es otra.
Así que, en resumen, por estar en contra, estoy en contra de los que dicen no al plan de Bologna sin proponer nada mejor para salir de una vez de una zona donde se considere que haber estudiado en España es poco más que no haber estudiado nada en muchos países, más y menos desarrollados que en el que nos ha tocado vivir. Estoy más en contra todavía de los que tienen que arreglarlo y se quedan quietos diciendo que no existe el problema. Y todavía más de los que pegan a los primeros, a los segundos, y al niño que pasaba por ahí, al son de “soy la ley“.
Quién me iba a decir esta mañana cuando me imaginaba que ir de Barcelona a Los Ángeles sería algo divertido, ameno y sin preocupaciones, que acabaría corriendo de punta a punta dos veces el aeropuerto de Nueva York, después de estar en una comisaría y de ver mi avión roto con el morro abierto estando medio zombi. Y además con alguien que no habría dicho nunca que me fuera a encontrar.
Todo ha empezado haciendo cola para que me dieran la tarjeta de embarque. Esperando me fijo en que apartan a alguien de la fila. Pienso algo como “pobre, seguro que se han cebado con él”. Miro y tachán, era Diego Mariño. Me vé y me dice que igual no vuela, que como no sabe cuando volverá exactamente no había comprado billete de vuelta y no le dejan ir si no les dice cuando vuelve. Solución: 700€ en un billete de vuelta.
Después nos volvemos a encontrar a la fila para embarcar y le invito a drogas (Dormidina para caer redondo sin ya haber dormido mucho la pasada noche para dormir en el avión). 10 minutos después de tomarnosla -dicen que la tomes media hora antes de acostarte- nos dicen por megafonía que el avión se ha roto (technical problems) y que darán más información al cabo de 50 minutos. En medio de la rábia de poder perder el vuelo conexión a Los Ángeles (él a San Francisco) y de el efecto del dormidina que nos había dejado medio tontos en los asientos de espera de El Prat, nos lo tomámos con humor. Sobretodo después de ver por la ventana a alguien de el aeropuerto sin ninguna pinta de ingeniero sacando una pieza del morro del avión y poniendo otra como quien monta un mueble de Ikea. Me imagino algo como “Manolo, deja la tubería rota y ven a cambiar una pieza de un avión de estos grandotes”.
Al final subimos, despegamos y llegamos a NY unas horas después a las 15.05 hora de allí. Mi vuelo sale a las 16.30 así que teóricamente no es tan grave. Cola para aduanas, eran como las tres y media, y me llega el turno. El tío muy serio me pregunta por qué viajo a Estados Unidos. Le cuento lo de la Linux Expo, que voy a explicar eyeOS y me dice que me harán unas cuantas preguntas más. Creo que le ha parecido sospechoso lo del congreso y el linux expo. Se me lleva a un ascensor delante de todo el mundo que me miraba pensando que el policía de mi lado estaba haciendo un país más seguro. Me pregunto si Diego me habrá visto acompañando al poli a la comisaría subterránea.
Abajo, y sin que me devolvieran mi pasaporte, me fijo como al de delante mío -en mi misma situación- le quitan cada pieza de ropa, batería, aparato, billete y moneda. Y luego se lo llevan a la sala del final que pone X-RAY. Ya daba por perdido el vuelo. Me llaman y tenemos una conversación de 30 segundos:
-Hi Pau. how are you? (Hola Pau, que tal?)
-Well, worried (Bueno, preocupado)
-Worried because of being here? (¿Preocupado de estar aquí?)
-No, no, worried of loosing the connection flight to LA. (No, no, preocupado de perder mi vuelo de conexión a LA)
-Have you been in trouble at Customs before? (¿Te has metido en problemas de aduanas antes?)
-No sir. (No señor)
(Me mira unos segundos…)
-Welcome to United States, Pau. (Bienvenido a los Estados Unidos, Pau)
(Ni me ha preguntado por qué iba a USA, ni nada por el estilo. Se ha limitado a tener esa conversación conmigo sin parar de mirarme todo el rato). Me sella el pasaporte y sintiendo que era la persona más afortunada del mundo por no tener que haberle enseñado cada calcetín que tenía por separado, desmontarle la batería a los trastos y quitarme la ropa para que me hicieran algunas radiografías subo con un policía por el ascensor y me indica por donde ir. Me pone Gate 137 en el billete. Me dice que no corra, que llego bien. Por si acaso corro un poco hasta la puerta porque ya era la hora de embarque.
Llego a las 3.55 cuando ya debería haber empezado el embarque y no veo a nadie. Voy a la puerta de al lado y me dicen que ha cambiado de puerta -el billete lo tenía imprimido desde Barcelona-. Me señala un pasadizo, me dice “113″, mira la hora y me dice “Run! They did the last call one moment ago” (Corre! Han hecho al última llamada hace un momento)…. ……… …………………. Me pongo a correr otra vez y llego cuando ya no había nadie para subir. Me dice que “por poco” en castellano y subo tosiendo y sudando. Y ahora estoy aquí sentado. Ya me da igual no dormir, o que queden 4 horas todavía o estar costipado o todo junto. Estoy feliz.
Leyendo esto me parece hasta divertido, pero la próxima vez que me pregunten diré que voy a visitar Hollywood. Jolines.