El viaje perfecto

Quién me iba a decir esta mañana cuando me imaginaba que ir de Barcelona a Los Ángeles sería algo divertido, ameno y sin preocupaciones, que acabaría corriendo de punta a punta dos veces el aeropuerto de Nueva York, después de estar en una comisaría y de ver mi avión roto con el morro abierto estando medio zombi. Y además con alguien que no habría dicho nunca que me fuera a encontrar.

Todo ha empezado haciendo cola para que me dieran la tarjeta de embarque. Esperando me fijo en que apartan a alguien de la fila. Pienso algo como “pobre, seguro que se han cebado con él”. Miro y tachán, era Diego Mariño. Me vé y me dice que igual no vuela, que como no sabe cuando volverá exactamente no había comprado billete de vuelta y no le dejan ir si no les dice cuando vuelve. Solución: 700€ en un billete de vuelta.

Después nos volvemos a encontrar a la fila para embarcar y le invito a drogas (Dormidina para caer redondo sin ya haber dormido mucho la pasada noche para dormir en el avión). 10 minutos después de tomarnosla -dicen que la tomes media hora antes de acostarte- nos dicen por megafonía que el avión se ha roto (technical problems) y que darán más información al cabo de 50 minutos. En medio de la rábia de poder perder el vuelo conexión a Los Ángeles (él a San Francisco) y de el efecto del dormidina que nos había dejado medio tontos en los asientos de espera de El Prat, nos lo tomámos con humor. Sobretodo después de ver por la ventana a alguien de el aeropuerto sin ninguna pinta de ingeniero sacando una pieza del morro del avión y poniendo otra como quien monta un mueble de Ikea. Me imagino algo como “Manolo, deja la tubería rota y ven a cambiar una pieza de un avión de estos grandotes”.

Al final subimos, despegamos y llegamos a NY unas horas después a las 15.05 hora de allí. Mi vuelo sale a las 16.30 así que teóricamente no es tan grave. Cola para aduanas, eran como las tres y media, y me llega el turno. El tío muy serio me pregunta por qué viajo a Estados Unidos. Le cuento lo de la Linux Expo, que voy a explicar eyeOS y me dice que me harán unas cuantas preguntas más. Creo que le ha parecido sospechoso lo del congreso y el linux expo. Se me lleva a un ascensor delante de todo el mundo que me miraba pensando que el policía de mi lado estaba haciendo un país más seguro. Me pregunto si Diego me habrá visto acompañando al poli a la comisaría subterránea.

Abajo, y sin que me devolvieran mi pasaporte, me fijo como al de delante mío -en mi misma situación- le quitan cada pieza de ropa, batería, aparato, billete y moneda. Y luego se lo llevan a la sala del final que pone X-RAY. Ya daba por perdido el vuelo. Me llaman y tenemos una conversación de 30 segundos:

-Hi Pau. how are you? (Hola Pau, que tal?)

-Well, worried (Bueno, preocupado)

-Worried because of being here? (¿Preocupado de estar aquí?)

-No, no, worried of loosing the connection flight to LA. (No, no, preocupado de perder mi vuelo de conexión a LA)

-Have you been in trouble at Customs before? (¿Te has metido en problemas de aduanas antes?)

-No sir. (No señor)

(Me mira unos segundos…)

-Welcome to United States, Pau. (Bienvenido a los Estados Unidos, Pau)

(Ni me ha preguntado por qué iba a USA, ni nada por el estilo. Se ha limitado a tener esa conversación conmigo sin parar de mirarme todo el rato). Me sella el pasaporte y sintiendo que era la persona más afortunada del mundo por no tener que haberle enseñado cada calcetín que tenía por separado, desmontarle la batería a los trastos y quitarme la ropa para que me hicieran algunas radiografías subo con un policía por el ascensor y me indica por donde ir. Me pone Gate 137 en el billete. Me dice que no corra, que llego bien. Por si acaso corro un poco hasta la puerta porque ya era la hora de embarque.

Llego a las 3.55 cuando ya debería haber empezado el embarque y no veo a nadie. Voy a la puerta de al lado y me dicen que ha cambiado de puerta -el billete lo tenía imprimido desde Barcelona-. Me señala un pasadizo, me dice “113″, mira la hora y me dice “Run! They did the last call one moment ago” (Corre! Han hecho al última llamada hace un momento)…. ……… …………………. Me pongo a correr otra vez y llego cuando ya no había nadie para subir. Me dice que “por poco” en castellano y subo tosiendo y sudando. Y ahora estoy aquí sentado. Ya me da igual no dormir, o que queden 4 horas todavía o estar costipado o todo junto. Estoy feliz.

Leyendo esto me parece hasta divertido, pero la próxima vez que me pregunten diré que voy a visitar Hollywood. Jolines.