En contra de los que están en contra de los que están en contra del plan de Bologna

Al final me estoy convirtiendo en un “no a todo”. Más que estar a favor del plan de Bologna, no me gustan algunos que están en contra. Viendo sus argumentos -sin querer generalizar, claro-, la manera de actuar y el (en muchos casos) decir “no”, pero evitando el problema y no buscando soluciones alternativas, opino que al final es perder el tiempo. Y que conste que yo fuí el primero en abandonar la universidad… Al final (y todo sea dicho de paso, no me gustaba estudiar), no quería pasar 8 años en un sitio que por bueno que fuera, estaba calificado como el 200 en la lista de universidades mundiales.

Hoy, ahora mismo, la mejor universidad española está en el puesto 138 del ranking mundial. Y alguien pensará, claro, en una lista que estará hecha por americanos. La verdad es que no, esa lista la hace el CSIC, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, un organismo español. Así que está claro que hay un problema. El otro día, en las conferencias Calsi en Valencia, unas jornadas dedicadas en parte a la Innovación que hay en España (donde después enseñamos eyeOS como modelo de innovación), en una mesa redonda con la élite de la élite de la innovación en España, una de las conclusiones de uno de ellos fué algo como que “en España no se innova. Pero no pasa nada. Tenemos que aceptarlo”.

En la ronda de preguntas pregunté que de quién creían que era la culpa de no estar ni en las 100 primeras univerisdades. Al fin y al cabo, si miramos la lista vemos que por encima nuestro están universidades de Francia, Austria, Singapore, Noruega, Holanda, Australia, Alemania, China, Canadá, Estados Unidos, Suiza, Japón, Brasil, México, entre muchos otros.

El PIB por cápita español es 3 veces mayor al PIB por cápita brasileño. Que nadie tenga la hipocresía de decir que el problema es que no hay dinero, o que se administra mal, o que no queremos pedir créditos al banco si queremos recibir una educación de calidad. Otros tienen menos y salen muchísimo mejor preparados. México está en el puesto 61 de países ordenados por PIB por cápita. España en el 28. México tiene una universidad en el puesto 44. España en el 138. ¿Es que nadie se ha molestado en preguntarte cómo lo hacen mejor los otros?

Alguien sí lo hizo, y pensó que una manera era con el Plan de Bologna. Y no será perfecto, pero será un principio. Se endurecerá todo lo que digan y más, se privatizará tanto o más como en Estados Unidos (donde hay las mejores del mundo, y las más caras, y todo el que quiera tiene un crédito para estudiar, aunque luego, trabajando habrá que devolverlo, a cambio de haber estudiado en un sitio que nos habrá abierto puertas al mundo, y no puertas a provincias colindantes). Y yo creo que el problema es ese. El problema de fondo, no el superficial: que estudiamos pensando en trabajar aquí al lado, en Barcelona, o en Madrid o en Ciudad Real. Pero no en Paris, o en Berlin o en Londres o en Nueva York. Parece hasta una tontería pensarlo.

Así que ya va bien lo que hay, aunque luego al salir otros países vean la carrera por la que tanto hemos luchado como un desecho , algo que no vale para nada, porque está en el culo de la lista de las mejores. Luego los que tendrían que fomentar esa innovación, para darle la vuelta a la tortilla, dicen que no se innova, pero que no podemos hacer nada. Así que ¿de quién es la culpa?

  • Del gobierno, por administrar mal las públicas. Anda, pero si las privadas no están mejor que las públicas en el ranking. Vale, no es del gobierno.
  • De los estudiantes por encerrarse en contra del plan de Bologna. Pero tampoco están todos en contra o encerrados, ¿no?
  • De los profesores, por decir que no se innova y que no es un problema.

En Calsi nadie contestó a la pregunta con algo que pudiera considerarse “respuesta”, todo fueron intentos de esquivarla.

Aunque este post no va de esto, va de lo que todos hemos visto en la prensa y la tele hoy: de las cargas de los Mossos d’Esquadra de ayer cuando atizaron a estudiantes, al niño de 10 años que hemos visto todos y hasta a la prensa. Si hay que pegar, se pega, pensarán. Aunque seguro que el que daba con la porra tan fuerte como podía no tenía ni remota idea de por qué se manifestaban los que recibían. Y igual nunca fué a la universidad, como yo. Pero pegar, pegaba con fuerza, y con la cabeza bien alta. Oye, que también hay Mossos heridos, y esos tampoco tendrían que estarlo, eh. Aunque de momento no veo a ningun Mosso detenido, esa es otra.

Así que, en resumen, por estar en contra, estoy en contra de los que dicen no al plan de Bologna sin proponer nada mejor para salir de una vez de una zona donde se considere que haber estudiado en España es poco más que no haber estudiado nada en muchos países, más y menos desarrollados que en el que nos ha tocado vivir. Estoy más en contra todavía de los que tienen que arreglarlo y se quedan quietos diciendo que no existe el problema. Y todavía más de los que pegan a los primeros, a los segundos, y al niño que pasaba por ahí, al son de “soy la ley“.