Sin tiroteos por América…

Esto de escribir posts desde el avión es perfecto: es el momento perfecto de no tener e-mail (y por tanto de no ser consciente de todos los mensajes que empiezan por “URGENTE” que te están llegado en ese momento) y alivia el agobio de pasar horas (y horas, y horas) en un asiento al que llaman turista cuando realmente tendrían que llamarlo “de galeras”. Solo nos falta remar, porque encerrados y atados y sin comida ya lo estamos…

Ahora de vuelta, sobrevolando Kansas City viendo como Dani a mi lado trabaja para la Generalitat (volando, comiendo, durmiendo, duchándose, siempre está trabajando), creo que lo mejor del viaje ha sido alquilar un coche (un Dodge gigante, automático, muy americano y demasiado potente) y plantarnos tres frikazos a conducir por Silicon Valley. El orgasmo de todo friki, desde San Francisco y hacia abajo, es muy fácil encontrar las direcciones de los headquarters de las grandes empresas en sus webs. La autopista 101 es algo que hay que ver, vas mirando a los lados y en vez de ser una autopista de 3 carriles por sentido en la que ves empresas tipo “Suministros Martínez” , es una autopista con 6 carriles por sentido y en la que ves Oracle, Intel, Yahoo, Apple, Microsoft, eBay, McAfee, LinkedIn, etc.

Aunque todos esos tienen oficinas: Google tiene un campus entero. Fuimos en sábado cuando teóricamente estaba cerrado (inteligentes nosotros) y conocimos a dos tipos: al guardia de seguridad que nos dijo que estaba cerrado pero que entrásemos al campus sin problema, y a Stan, un Tiranosaurus Rex que está en medio del campus con un cartelito colgando del cuello que pone simplemente “Stan”. La pista de voley (con arena tipo playa), las bicis, los coches de Street View aparcados en el parking y jardines con pequeños ríos artificiales… Google es diferente.

Además en los pueblos hay muchos Moteles: lo que en España vendrían a ser picaderos sucios, por horas, y por el mismo precio, allí son exactamente iguales a los de cualquier película americana: Parking en el centro con habitaciones una al lado de la otra, un gran cartel luminoso que pone “Motel” seguido de algún nombre de señora y un coche sospechoso que te disparará con una automática cuando vayas a entrar a la habitación mientras el policía de la moto se come un donut y pasa por allí Schwarzennegger con el coche de gobernador.

Al volver de todo el día entrar en San Francisco fuimos al Golden Gate (también conocido como el puente del logo de Mapfre) a hacer fotos de la puesta de sol pensando que se iría por detrás del puente. Está claro que lo nuestro no es la orientación, el sol se fue por el otro lado. Pero nos quedamos y sacamos un par (más bien un par de cientos) de fotos con el móvil. Y a las 4 de la mañana, a devolver el coche y para casa. Para irse por ahí de noche en SF, Vessel está genial (y lo dice el que menos gustan las discotecas) es como el típico lounge-discoteca que ves en Miami Vice donde saben poner música y crear ambiente y tienes que intentar caerle bien al de la entrada o tener muchísima pasta y que se te note (está claro que nosotros escogimos lo primero). Dentro identificas a 4 o 5 bandas y te preguntas en qué momento empezarán a dispararse. This is America…..

De la otra costa, lo mejor sin duda pasear de noche por Harlem y ver que a cada esquina alguien te mira como pensando “mira ese blancata, qué hará aquí?”.  O eso de que es inseguro es un mito, o tuvimos la suerte que no se vuelve a repetir en toda la vida. Me quedo con lo primero (así nos lo dijo Jordi cuando salimos de su casa). Y en todo el viaje, creo sólo nos quedó cruzar andando el Central Park a las 2 de la mañana, pero para eso nos faltaron muchas ganas y bastantes huevos….