La Fauna del AVE

Dicen que los estereotipos son injustos y bla bla bla. En el AVE te das cuenta que todo eso son chorradas y los estereotipos existen y están aquí:

  • El ejecutivo agresivo. Hombre con jersey a rombos y camisa, barriga importante e imponente y bigote modelo Franco. Se levanta y anda arriba y abajo con una voz seca (¿quizás de fumar puros en prostíbulos?) respondiendo a llamadas importantes que siempre acaban con “para eso habla con mi secretaria”. Intentan convencer al del otro lado del teléfono que hacer negocios con él es una garantía “No, mira, Pepe, escúchame, escúchame, tu lo que tienes que hacer es encontrar el canal de entrada y convencerlo y te sacas tu 20 más un 7 que te doy yo, y te dejas de tonterías. Consígueme a Telefónica o a Indra y te subo, Pepe, te subo”.
  • La ejecutiva agresiva. Mujer con traje apretadísimo modelo “Aquí estoy yo y aquí están mis pezones. Si no le gustan tengo otros”. Trabaja con su portátil y aprovecha cualquier llamada para levantar un poco la voz. Lleva un módem USB de Movistar enchufado al ordenador y disfruta viendo páginas web de PYMEs españolas. Lleva un reloj caro y unas botas cuidadosamente escogidas a partir del sonido que generan al caminar por su oficina.
  • Los Guardiola frustrados. Van en pareja. Si te toca sentarte delante de una pareja de Guardiola frustrados vas listo, mejor pedirle al conductor que pare en algún lugar y hacer un poco de turismo porque puedes acabar loco. Tienen conversaciones de una hora sobre el delantero izquierdo que está apunto de ser fichado por el Benidorm, “Es rápido… pero tiene que tener más garra. Corre mucho, pero no chuta, que no chuta, que te lo digo yo”. Siempre acaban comentando que el Madrid ganará la liga y la champions. Pobres.
  • El que mira la película. Es de los más graciosos, amigables y simpáticos. Ese al que avisarías cuando pusieras la Bomba Atómica para que se salvara. No molesta, simplemente mira por encima del asiento que tiene delante y aproximadamente cada 20 minutos suelta una carcajada que se oye desde todo el vagón. Si el AVE destaca por algo es por las películas que ponen. Y esa o ese lo sabe. Y disfruta.
  • El que se los mira a todos y lo escribe (yo) mientras escucha música en vez de trabajar.
  • El que está escuchando música y no oye que le está sonando el móvil. Ya sea ejecutiv@ agresiv@, guardiola frustrado o cualquier otro, da la casualidad que lleva un politono de Shakira que arranca alguna risa de alguien cuando ya has oído el 70% de la canción y se da cuenta que le está sonando. Después de colgar le dice al de su lado “Mi hijo, que me pone cosas en el móvil”. Ya, claro. Tu hijo te odia por no estar nunca en casa.
  • El que mira por la ventana y se aprende toda la geografía. Al final son 600 kilómetros de paisajes que no tienes oportunidad de ver cuando vas volando. No dice nada, simplemente mira. Está a tu lado y te molesta la luz del Sol que va directamente a tu cara, pero no te atreves a pedirle que baje el protector porque es probable que saque una navaja y te la clave en una pierna, a modo de aviso.

Lo más curioso es que hoy están todos. Y la semana que viene volverán a estar. Y estaban la semana pasada. Esto me hace pensar que sois todos unos actores cabrones y esto es El Show De Truman.