Peter Pan
Por ahí dicen que crecer es una putada. ¿Que quieres ser de mayor? ¡Psicologo en un geriátrico! (seguro que nadie responde eso).
Un día te levantas y estás trabajando en algún lugar. Empezaste pensando que era temporal pero te acomodaste y te das cuenta que ya has crecido. No puedes largarte y cambiar por la hipoteca, o la pareja o el perro. Y ya se ha ido el tiempo. No tienes tiempo de pensar en qué quieres hacer, y te metes en el mismo atasco cada día con el coche. Good morning Lemmings! ponía en alguna autopista.
Y finalmente te preguntas donde se ha ido el tiempo. Tienes ideas, quieres hacer cosas, y estás convencido que una idea de negocio que te ronda la cabeza hace tiempo podría tener éxito. Pero las dejas para el futuro, en el fondo, esperando que alguien las haga y tenga éxito y poder decir en las comidas familiares que tu tuviste esa idea mucho antes. Decides dejarlo como “lo que habría hecho si hubiera tenido más tiempo”.
Es entonces cuando miras dentro de tí mismo y ves que todavía hay una luz encendida que te dice ¡emprende! pero al lado de la luz hay un mensaje que te dice que está apunto de agotarse, porque cada mes que pasa lo hace todo más complicado.
Algunos deciden dejarlo todo y irse a una misión de una ONG en algún país lejano. Eso es emprender de verdad, aunque pocos lo hacen. Pero también hay una versión light que consiste en poner en marcha tu idea dedicando la media hora diaria que antes dedicabas a pensar en tu idea y en pensar que no tenías tiempo. Sin cambiar tu vida.
Y al final, en la misma comida familiar, le dices a alguien que finalmente lo has puesto en marcha. Como me gustaría hacer lo mismo, te dice. Tengo una idea, pero crecer es una putada. Quién fuera Peter Pan…