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Llámalo Azar

En 1850 había unos 15 millones de habitantes en España. Y dado que era una broma de país, 3,5 millones tuvieron que emigrar. Luego pasamos de ser una broma a haber algo de esperanza, así que tocó volver. Pero durante esos años, la vida continuó en América y África, donde nacieron tus bisabuelos.

Es probable que dada tu tendencia a pensar que hay razas superiores o que los immigrantes son un problema, no entiendas nada de números ni tantos por ciento, así que mejor ponerlo con algo que entiendas:

Todo eso te parecerá lejano,  pero un momento, volviendo a lo de arriba. Tienes una posibilidad entre cuatro de tener un origen inmigrante. Y tus amigos también. Así que cuando gritas moro de mierda, en el fondo estás gritando a tu abuelo. El que te cuidaba y te hacía mimos antes de que te transformaras en basura. Su padre era lo que tu llamas un moro de mierda, su madre era española y tuvo que irse allí a buscarse un trabajo. Y anda, mira tú por donde, toda tu familia salió de sus momentos de pasión.

No soy nadie para darte un consejo, así que simplemente me gustaría recordarte que cuando te des cuenta de todo esto y estudies un poco tu árbol genealógico, te arrepientas y pidas perdón. Y si no puedes hacer eso por tu orgullo, como mal menor te acuerdes de que la manera de solucionar tu problema sin disculparte es de arriba a abajo, no de derecha a izquierda:

Los cortos de Notodo

Increíble. Ayer ví uno que recomendó Eduardo en su twitter y hoy me he enganchado a ver los demás. Yo quiero hacer un corto de estos algún día… Duran unos tres minutos y son brutales. De todos me quedo con estos cuatro:

El fin del mundo (por original)
Zombie’s breakfast (por bestia)
Vermut (por real…)
Half of love (Dura 30 segundos, es genial. La perla de “los hombres son todos iguales”)

El problema eres tú

Te crees el amo del mundo. Quieres ser alguien y alquilarás tu vida a esa idea. No te preguntas qué quieres hacer los próximos 30 años para sentirte feliz. Estudiarás cualquier cosa que te permita ser “alguien” en la primera Universidad privada que veas. Tampoco te importa la nota de corte. ¿Derecho? ¿Ciencias Políticas?. Sólo sabes que quieres ganar mucho dinero. Y empezarás con los bolsillos llenos.

Mientras miras la revista de coches que te has comprado para ir abriendo boca, contando los días que te faltan para la edad que necesitas para conducir un coche, te metes en una conversación sobre la crisis que oyes en tu patio, el mismo patio que hace unas horas ocupaban los niños de parvulario. Sabes que ésta es la crisis de los pobres, que tu dinero no está el peligro. Sabes que tu paga semanal es sólo superada por tu acné. Pero te queda bien hacerte el afectado.

“El problema son los moros. Los sudacas. Los negros, los rumanos de mierda. Ellos nos quitan el trabajo. Y nos llenan los hospitales y luego no nos atienden a nosotros” oyes. Te ríes y asientes. Contestas. “Que se vayan ahora, y cuando no haya crisis, ya los llamaremos para que vuelvan y hagan los trabajos que no queremos”. Continúa tu amigo. “Ahora sólo se dedican a atracar y robar, hacen el país más inseguro. Y huelen mal”. A cada palabra te sientes más y más grande. Y vuelves a reírte. Te vas a tu casa en la moto que te regalaron el año pasado.

Ves el mundo como tu tablero de ajedrez, aunque no conoces ni la regla más básica. Y para seguir creciendo, ahora toca crearte tu propia opinión sobre la inmigración. No has oído hablar en tu vida a ningún economista, no tienes ni idea de cómo funciona un país. Pero te dejas llevar. Tú eres fuerte, no te afectan las imágenes que has visto de países pobres en tu televisor de plasma. Para ti eso está muy lejos. No te afecta, sólo es paja que ponen entre la primera y la segunda parte del capítulo de los Simpsons que en el fondo ni entiendes. Tu eres fuerte.

Vas a mear y te miras en el espejo. Te pegas un susto. Ahora tienes el pelo rizado. Eres más moreno. Tus gafas ya no son Calvin Klein. Vas corriendo a tu habitación y ya no hay tele de plasma. En su lugar hay una grieta enorme en la pared. Sales de tu casa corriendo. No entiendes nada. Ya no hay barrio chuli. Esto es lo que tu llamas un barrio de mierda.

Empiezas a correr, calles y más calles. Y ves a tus amigos, corres hacia ellos. Te ven venir. Vas a decirles que eres tú pero no puedes hablar. El primer puñetazo te lo han dado en la garganta y te vas al suelo. Te dan patadas. No lo entiendes. Son tus amigos. Tu eres la misma persona. Pero ahora con el pelo rizado. Ahora más moreno. Y te pegan y se ríen. Decides taparte la cara. No para no verlos, te la tapas para que no te vean llorar. Cuando los golpes acaban te levantas. Nadie te ayuda. La gente sigue caminando y no te miran. Ahora ya no te crees el amo del mundo.

La Fauna del AVE

Dicen que los estereotipos son injustos y bla bla bla. En el AVE te das cuenta que todo eso son chorradas y los estereotipos existen y están aquí:

  • El ejecutivo agresivo. Hombre con jersey a rombos y camisa, barriga importante e imponente y bigote modelo Franco. Se levanta y anda arriba y abajo con una voz seca (¿quizás de fumar puros en prostíbulos?) respondiendo a llamadas importantes que siempre acaban con “para eso habla con mi secretaria”. Intentan convencer al del otro lado del teléfono que hacer negocios con él es una garantía “No, mira, Pepe, escúchame, escúchame, tu lo que tienes que hacer es encontrar el canal de entrada y convencerlo y te sacas tu 20 más un 7 que te doy yo, y te dejas de tonterías. Consígueme a Telefónica o a Indra y te subo, Pepe, te subo”.
  • La ejecutiva agresiva. Mujer con traje apretadísimo modelo “Aquí estoy yo y aquí están mis pezones. Si no le gustan tengo otros”. Trabaja con su portátil y aprovecha cualquier llamada para levantar un poco la voz. Lleva un módem USB de Movistar enchufado al ordenador y disfruta viendo páginas web de PYMEs españolas. Lleva un reloj caro y unas botas cuidadosamente escogidas a partir del sonido que generan al caminar por su oficina.
  • Los Guardiola frustrados. Van en pareja. Si te toca sentarte delante de una pareja de Guardiola frustrados vas listo, mejor pedirle al conductor que pare en algún lugar y hacer un poco de turismo porque puedes acabar loco. Tienen conversaciones de una hora sobre el delantero izquierdo que está apunto de ser fichado por el Benidorm, “Es rápido… pero tiene que tener más garra. Corre mucho, pero no chuta, que no chuta, que te lo digo yo”. Siempre acaban comentando que el Madrid ganará la liga y la champions. Pobres.
  • El que mira la película. Es de los más graciosos, amigables y simpáticos. Ese al que avisarías cuando pusieras la Bomba Atómica para que se salvara. No molesta, simplemente mira por encima del asiento que tiene delante y aproximadamente cada 20 minutos suelta una carcajada que se oye desde todo el vagón. Si el AVE destaca por algo es por las películas que ponen. Y esa o ese lo sabe. Y disfruta.
  • El que se los mira a todos y lo escribe (yo) mientras escucha música en vez de trabajar.
  • El que está escuchando música y no oye que le está sonando el móvil. Ya sea ejecutiv@ agresiv@, guardiola frustrado o cualquier otro, da la casualidad que lleva un politono de Shakira que arranca alguna risa de alguien cuando ya has oído el 70% de la canción y se da cuenta que le está sonando. Después de colgar le dice al de su lado “Mi hijo, que me pone cosas en el móvil”. Ya, claro. Tu hijo te odia por no estar nunca en casa.
  • El que mira por la ventana y se aprende toda la geografía. Al final son 600 kilómetros de paisajes que no tienes oportunidad de ver cuando vas volando. No dice nada, simplemente mira. Está a tu lado y te molesta la luz del Sol que va directamente a tu cara, pero no te atreves a pedirle que baje el protector porque es probable que saque una navaja y te la clave en una pierna, a modo de aviso.

Lo más curioso es que hoy están todos. Y la semana que viene volverán a estar. Y estaban la semana pasada. Esto me hace pensar que sois todos unos actores cabrones y esto es El Show De Truman.

Lula.

El 26 de Junio de 2009 llevaba 4 días en Brasil (en Porto Alegre), gracias al FISL (Foro Internacional del Software Libre). Me levanté por la mañana temprano porque había alguien llamando a la puerta de la habitación. Por causas extrañas de la vida compartí habitación con Peter Sunde -fundador de The Pirate Bay, héroe donde los haya- y pensé que sería para él. Pero no mostraba intención alguna de levantarse así que fuí a abrir yo la puerta.

Abrí y un tío con cavardina me dió dos pegatinas con un chip RFID y me dijo “Good Morning. You and mr. Sunde are on the list to meet President Lula privately today before his national speech about Children, Technology and Future. Dress up, stick this chip to your shirt and be sure it won’t get lost. Only those 6 people with this sticker will be allowed to meet Lula before his speech”.

Así que casi sin creerlo, me fuí a despertar a Peter –que duerme como una maldita marmota que ha tomado un valium– y le dije que conoceríamos a Lula. No me creía demasiado pero en la pegatina chip ponía claramente “Presidential access” así que era poco probable que yo me hubiera inventado esas pegatinas.

Dos horas más tarde nos encerraron en una sala para inspeccionarnos, contarnos un poco de protocolo (el orden, nombres y maneras de dirigirnos a los ministros que entrarían antes que Lula y a él) y finalmente, después de una hora, empezó a entrar gente en la sala. Fuera había 9.000 personas gritando Lula, Lula, mientras él caminaba hacia nuestra sala, que estaba al lado de la sala donde daría su discurso a los medios nacionales.

Entró, saludó a cada uno –se sabía los nombres de todos y lo que hacíamos–. Me preguntó como podía eyeOS ayudar a las escuelas brasileñas, dijo que el software libre era necesario por filosofía y que sabía que nuestro producto era ideal para ordenadores muy muy baratos. Flipé con la pregunta, todavía flipo. Además, cuando te da la mano notas que le falta un dedo, que perdió en su vida anterior a la política, trabajando en una fábrica. Y como político lo primero que mejoró fué la seguridad en la empresa por todos los que perdieron mucho más que un dedo.

Luego pasamos a una salita donde , ya sin las cámaras, fue totalmente increíble. Hablando muchísimo más transparentemente que cualquier político con el que he hablado, mostrando interés -del de verdad- en todo momento, y escuchando.

Hoy, seis meses más tarde me han mandado la foto. Sencilla, sin mucho glamour y con el pelo demasiado largo (la gente de detrás es seguridad y traducción, el del pelo más largo es Marcelo, otro héroe), pero una foto que quiero guardar durante muchísimo tiempo. Y dado que una imagen vale más que mil palabras he querido esperar a publicar esto a que me la mandasen.

Justo después de la charla salió y dió el discurso. Quién no haya visto a Lula hablar debe hacerlo , está en Youtube. Pero hay un trozo que destacó por encima de todo, igual la parte más emocionante y en la que mostró más ilusión al hablar: Lo que pueden hacer unas “simples” Olimpiadas de Matemáticas para un país entero. El discurso entero está aquí en portugués y aquí en inglés. Vale la pena leerlo entero, y quizás vale todavía más la pena leer el trocito que he pegado aquí, que fue el que aún sin haberlo conocido me hubiera hecho votarle.

PORTUGUÊS

Mas, [deixe-me] contar uma coisa para vocês. Na Olimpíada da Matemática… Vocês sabem que, em 2004, a gente tinha uma olimpíada da Matemática que tinha 270 mil alunos de escolas privadas. Quando eu propus fazer a Olimpíada da Matemática nas escolas públicas – o Tarso era o ministro – algumas pessoas disseram para nós: “Não, criança de escola pública não tem interesse”. Em 2005 se inscreveram 10 milhões e 500 mil pessoas; em 2006 se inscreveram 14 milhões de pessoas; em 2007 se inscreveram 17 milhões de pessoas; em 2008, 18 milhões e 300 [mil]; e agora, para 2009, 19 milhões e 200 mil crianças da 5a a 2a série se inscreveram para a Olimpíada da Matemática. [...] Tem um menino que é um gênio, que ele ia para a escola… Ele é tetraplégico, ele é quase cego, quase surdo e não anda. Esse menino ia para a escola, o pai dele carregando ele em um carrinho de construção civil, e esse moleque é tricampeão da Olimpíada de Matemática.


INGLÉS

But let me tell you something.  You know that in 2004, we had a Mathematical Olympiad that had 270,000 students from private schools.  When I proposed having the Mathematical Olympiad in the public schools — Tarso was the minister — some people told us: “No, public school children wouldn’t be interested”.  In 2005 10,500,000 people signed up; in 2006, 14,000,000 people signed up; in 2007, 17,000,000 people; in 2008, 18,300,000; and now for 2009, 19,200,000 children from 5th to 2nd grades have signed up for the Mathematical Olympiad.  [...] There is a boy who is a genius, and how he went to school… he’s quadriplegic, he’s almost blind, he’s almost deaf, and he can’t walk.  This boy went to school, his father rolled him there in a wheelbarrow, and this boy is a three-time champion at the Mathematical Olympiad.



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