Ahora más que nunca, el problema eres tú
Cuando escribí el post de El problema eres tú lo hice pensando en una de esas situaciones que nos encontramos en el día a día, real o falsa, donde un guapito opinaba sobre la inmigración en España. Sin darse cuenta, su ignorancia era sólo superada por su prepotencia.
El post tuvo mucha más repercusión de la que me esperaba. Yo esperaba que lo leyesen unas ¿ 5 ? personas, pero alguien lo mandó a menéame y al cabo de dos días había hasta gente que me criticaba el estilo, la gramática, la manera, la pose y la cara que pongo al sonreír, imaginándose que soy un columnista de El País desde hace 35 años. Fue absolutamente genial generar tanta rabia y odio. De todo lo leído me quedo con el comentario que acababa con la genialidad “Valiente hijo de puta“: un poema. Cuando me maten espero que compréis mascaras y salgáis a la calle (si no sería morir en vano).
Pero resulta que a alguien le gustó y me comentó que le gustaría hacer un corto con un trozo del texto. Y dicho y hecho en menos de una semana, ayer me mandó el resultado y me pareció genial. Es un corto (llamado El problema eres tú) creado por Pablo González y se puede ver aquí.
Cuando lo ví me encantó y me pareció que se centraba perfectamente en la crítica a la prepotencia (¿aunque igual hay una secuela centrada en el racismo?) y así se lo dije. Mejor todavía fue cuando me contestó desmontándome totalmente el argumento:
Si, es una crítica a la prepotencia, pero también es una autocrítica a tí y a mí. El puede ser un prepotente, puede estar forrado, puede tener mucha pasta y no valorarla lo suficiente, por tanto: tiene un problema. Pero en cambio nosotros, podemos discriminarlo por el simple hecho de tener dinero, aunque no sepamos absolutamente nada de su vida, lo juzgamos como si de un asesino en serie se tratase: tenemos un problema.
Así que con eso me quedo. Desafortunadamente no me acuerdo del nombre del genio que originó todo esto con su justita inteligencia al comentar qué piensa de la inmigración desde su burbuja la burbuja de sus padres. Pero creo que podríamos dedicarle a él todo esto. Para ti, joven nacional.
